Conclusión
En la participación de los adolescentes y jóvenes en la vida social hay tres tareas que son esenciales, el estudio, el trabajo y la defensa de la patria. El deber principal que tiene todo joven revolucionario es el estudio, éste le proporciona la preparación que le hará posible desempeñar cualquier tipo de responsabilidad en su actividad social. Un principio marxista leninista y martiano de nuestra pedagogía revolucionaria, es la vinculación del estudio - trabajo que permite enseñarles a nuestros jóvenes el valor del trabajo, el respeto que éste merece con el fin de desarrollarles una conciencia de trabajadores, como demanda nuestra sociedad socialista. Otro aspecto principal en la educación de los niños y jóvenes es sensibilizarlos con el honor y el deber supremo que significa defender la Patria y el Socialismo. La formación integral de los adolescentes, a partir de su participación en la edificación de la sociedad cubana actual sociedad, es parte esencial de la política de nuestro Estado socialista, de nuestro Partido, y en general de toda nuestra sociedad.







