Conclusión
Las elecciones constituyen una de las formas más antiguas de participación ciudadana, y en nuestra sociedad se ejercen por el individuo para fortalecer las distintas organizaciones estatales, sociales y de masas garantizando el espacio para canalizar los intereses de todos los sectores de la sociedad. El contenido democrático de la sociedad cubana no se agota con el sistema electoral, sino que todo el pueblo participa en las decisiones del Estado a través de las distintas organizaciones sociales y de masas a las que pertenece. El sistema electoral cubano está regido por la Constitución y la Ley No. 72, Ley Electoral. Por derecho constitucional todos los ciudadanos cubanos, con capacidad legal para ello, tienen derecho a intervenir en la dirección del Estado, bien directamente o por intermedio de sus representantes elegidos para integrar los órganos del Poder Popular. Todos los cubanos, hombres y mujeres, que hayan cumplido los dieciséis (16) años de edad, que se encuentren en pleno goce de sus derechos políticos y no estén comprendidos en las excepciones previstas en la Constitución y la ley, tienen derecho a participar como electores en las elecciones periódicas y referendos que se convoquen.







