Los Padres Fundadores de la Nación y su labor en favor de la educación ciudadana

Para recordar ...El proceso de formación de la nacionalidad

Desde mediados del siglo XVI surge en la Isla un grupo humano diferente a la variedad española y africana que compartía un espacio geográfico y destino común en nuestra tierra: el criollo.

Con el paso de los años un proceso paulatino de diferenciación entre criollos y peninsulares ganaría terreno en el entramado social. Llegado el siglo XVIII este proceso de diferenciación se profundizaría, entre otros factores, como resultado del poderío económico alcanzado por un sector de los criollos y el intento español de ponerle freno.

El desarrollo de la sociedad criolla había potenciado a finales del siglo XVIII la aparición de instituciones que respondían a sus intereses, entre las que deben ser tenidas en cuenta se encontraban: el Real Consulado de Agricultura y Comercio, la Sociedad Económica de Amigos del País, El Papel Periódico de La Habana y el Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Esta última institución estaría llamada a desempeñar un destacado papel en la formación de importantes figuras que aportarían decisivamente en el proceso de forja de la nacionalidad. Por otra parte Cuba no estaba ajena a los cambios que ocurrían internacionalmente, es por esto que llegado el siglo XIX la influencia de los nuevos conceptos filosóficos e ideas surgidos con las revoluciones burguesas en Europa y las luchas independentistas en las Trece Colonias inglesas de norteamérica y en Haití tendrían su reflejo en la Isla, especialmente en la prédica y labor pedagógica de importantes figuras patrióticas.

José Agustín Caballero, Félix Varela[1] y José de la Luz y Caballero se empeñaron en renovar el pensamiento cubano durante la primera mitad del siglo XIX. Estos patriotas pedagogos contribuyeron desde sus aulas a forjar valores morales[2] y un profundo amor a Cuba en sus estudiantes, muchos de los cuales participaron en las luchas independentistas y en condición de maestros o como representantes de la cultura de la Patria favorecieron la forja de la cubanía.

José de la Luz y Caballero, patriota y educador

Los cubanos pueden con legítimo orgullo reconocer la grandeza de aquellos hombres del siglo XIX que con una profunda cultura y elevada formación ética contribuyeron a dibujar el proyecto de nación que se forjaría al calor de las luchas independentistas iniciadas en 1868. Mucho tuvo que ver en la formación de estos hombres de ciencia y conciencia el ambiente moral y educativo de la institución donde cursaron estudios.

Sobre la huella dejada por el Seminario y las figuras que en él se formaron trata el material que te ofrecemos a continuación.