Normas de saludo y comportamiento en el trabajo

Observación¿Te gustaría trabajar en un lugar así...?

Puede que sea un centro de trabajo cerca de donde vives o estudias, tal vez en el que laboran tus padres, incluso la escuela a que asistes; en cualquier caso si te tomas tu tiempo y observas las relaciones que se establecen entre los que en esos lugares laboran podrás apreciar que en donde están marcadas por el respeto entre el colectivo, la solidaridad y el comportamiento acorde a las normas generalmente aceptadas se facilita la convivencia y se desarrolla un sentido de pertenencia que facilita obtener mejores resultados.

Al hacer este pequeño ejercicio de observación estarás en condiciones de entender la importancia del tema que trataremos a continuación.

Saludemos amablemente a nuestros compañeros al llegar al centro de trabajo, y despidámonos cortésmente en el momento de retirarnos. El saludo no debe ser ni impersonal, ni frío, pues se dirige a las personas con quienes trabajamos día a día. Expresemos solidaridad y simpatía a las personas que visiten nuestro centro o puesto de trabajo.

Al entrar en un local, una oficina, un despacho, etc., pidamos permiso o toquemos a la puerta con corrección. Debemos pasar sólo después de que se nos autorice. Si la persona con quien queremos hablar está atendiendo a otra, debemos esperar a que termine. Al pasar por una puerta hemos, de dejarla tal como la encontramos.

Evitemos molestar o distraer a los demás desde nuestro puesto de trabajo. No es correcto interrumpir con comentarios al que está concentrado en su labor.

Seremos atentos y corteses con el compañero que requiera algo de nosotros. Si no es posible acceder a su petición, nos justificaremos correctamente. Deberá siempre agradecerse la intención y el esfuerzo del compañero que nos haya ayudado.

Cuando vayamos al puesto de trabajo de otro compañero, cuidemos de no desordenar sus cosas.