José Martí Pérez

Por azar histórico en el año en que muere Varela (1853) nació quien sería al paso de los años la figura más importante del independentismo cubano del siglo XIX: José Martí.

Después de la muerte de Félix Varela, José Martí (1853-1895) continúo esa enseñanza y desplegó una importantísima labor organizativa, política e ideológica a favor de la independencia de Cuba y se preocupó además por la preparación que debían tener los futuros ciudadanos y ciudadanas de la “república venidera” la que él pensó construir cuando se alcanzara la total independencia, por eso en sus escritos, discursos, correspondencia familiar, a sus amigos, siempre tuvo presente la importancia de mantener relaciones de amistad, colaboración y respeto entre las personas, criticó las injusticias, exaltó los ejemplos de desinterés entre las personas, el amor a la Patria en que se nace y a la Patria Grande.

Te proponemos que veas el siguiente material que complementa la información que sobre la labor martiana en la formación ciudadana está disponible en el tema.

Pero como ya conoces el ideal cívico de José Martí no pudo cumplirse en aquel momento por su muerte prematura, y la intervención norteamericana en la guerra que libraba el pueblo cubano por su independencia, lo que trajo como consecuencia que Cuba pasó de colonia española a ser ocupada militarmente por Estados Unidos (1899-1901), en este espacio de tiempo se empeñaron en penetrar cultural e ideológicamente al pueblo cubano y para ello utilizaron diferentes vías, una de ellas fue la educación y se valieron de la asignatura Instrucción Cívica.

La labor intelectual del organizador de la última gesta independentista fue muy amplia, no escapó a ella la atención al diseño de los fundamentos de la futura república sobre la base de elevados principios éticos[1]. Adicionalmente su conducta ejemplar como ciudadano reflejada en su vida personal y en las relaciones establecidas con compañeros de lucha y hasta adversarios de la independencia constituyeron un ejemplo a seguir.

Martí en su despacho. Oleo del pintor sueco Herman Norrman

Sabías que...

Herman Norrman pintor nacido en Suecia en 1864 y fallecido en su patria en 1906 del cual se conservan 135 pinturas al óleo además de dibujos a lápiz. No pintó bodegones, acuarelas, marinas, flores ni tampoco se interesó por los cuadros con motivos religiosos, históricos o de temas mitológicos.

Este es el único retrato al óleo, del natural, que existe de Martí, hecho por el artista sueco. El cuadro mide solamente 30 x 43 centímetros, y representa a Martí trabajando en su despacho del 120 Front Street, en New York en 1891. Actualmente la pintura se encuentra en el museo Casa Natal de José Martí en la calle Paula, en La Habana Vieja.

El Manifiesto de Montecristi, programa político de la última etapa de lucha de liberación nacional, al definir en su texto el tipo de guerra que se llevaría a cabo y la república que resultaría del triunfo, refleja la elevada eticidad del pensamiento revolucionario del Apóstol algo que también está presente en los consejos que quedaron recogidos en sus cartas a María Mantilla.

La preocupación de Martí por la educación moral de su hija es evidente en las cartas[2] que escribe a la niña. Nos complace poder presentarte el primero y último párrafo de una de ellas enviada desde Cabo Haitiano el 9 de abril de 1895.

« Y mi hijita ¿qué hace, allá en el Norte, tan lejos? ¿Piensa en la verdad del mundo, en saber, en querer, -en saber, para poder querer, -querer con la voluntad, y querer con el cariño? ¿Se sienta, amorosa, junto a su madre triste? ¿Se prepara a la vida, al trabajo virtuoso e independiente de la vida, para ser igual o superior a los que vengan luego, cuando sea mujer, a hablarle de amores, -a llevársela a lo desconocido, o a la desgracia, con el engaño de unas cuantas palabras simpáticas, o de una figura simpática? ¿Piensa en el trabajo, libre y virtuoso, para que la deseen los hombres buenos, para que la respeten los malos, y para no tener que vender la libertad de su corazón y su hermosura por la mesa y por el vestido? Eso es lo que las mujeres esclavas, -esclavas por su ignorancia y su incapacidad de valerse , -llaman en el mundo "amor". Es grande, amor; pero no es eso. Yo amo a mi hijita. Quien no la ame así, no la ama. Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento y respeto. -¿En qué piensa mi hijita? ¿Piensa en mí?  »

(...)

« Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda. Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz. Siéntete limpia y ligera, como la luz. Deja a otras el mundo frívolo: tú vales más. Sonríe, y pasa. Y si no me vuelves a ver, haz como el chiquitín cuando el entierro de Frank Sorzano: pon un libro, -el libro que te pido, -sobre la sepultura. O sobre tu pecho, porque ahí estaré enterrado yo si muero donde no lo sepan los hombres. -Trabaja. Un beso. Y espérame. »