Educación Cívica 9no grado - Orientaciones para las clases

El adolescente y su participación en la sociedad. El estudio, el trabajo y la defensa como tareas esenciales en las que participa. (II)

Objetivo

Argumentar las vías de participación de adolescentes y jóvenes en la edificación de la sociedad cubana actual.

Resumen de contenidos

En la participación de los adolescentes y jóvenes en la vida social hay tres tareas que son esenciales, el estudio, el trabajo y la defensa de la patria. Su participación en ellas constituye un deber y un derecho recogidos en la Ley No. 16 o Código de la niñez y la juventud, que comenzó a regir a partir del 4 de agosto de 1978. Esta Ley regula la participación de los niños y jóvenes en la sociedad y establece las obligaciones de los individuos, organismos e instituciones que intervienen en su educación conforme al objetivo de promover la formación de la joven generación. Así, a nuestra juventud se le confían cada vez mayores responsabilidades, paralelamente la sociedad le confiere derechos que permiten canalizar sus puntos de vistas, intereses y necesidades de forma adecuada. La Revolución asegura el futuro y permite el ejercicio de deberes y derechos al brindar la posibilidad de participar en todos los aspectos de la vida a los niños y jóvenes. Es por ello que la educación es un proceso sistemático, coherente e integral, donde el Partido Comunista de Cuba ocupa el lugar rector al determinar la política a seguir. El deber principal que tiene todo joven revolucionario es el estudio, éste le proporciona la preparación que le hará posible desempeñar cualquier tipo de responsabilidad en su actividad social. Por eso la educación es uno de los bienes más preciados con los que cuenta el hombre. Nuestra juventud debe ver en el deber de estudiar y prepararse, una alta responsabilidad revolucionaria, no vivimos en aquella sociedad donde estudiar, tener escuelas, poder trabajar con seguridad, era una preocupación permanente, porque no eran derechos establecidos por la sociedad, por el Estado, vivimos en un país socialista, que entrega gratuitamente, hermosas escuelas a los jóvenes con esfuerzos y sacrificios, vivimos en una sociedad que necesita y asegura una profesión, cualquiera que ésta sea, y ofrece un puesto de trabajo al concluir los estudios. Ello requiere tu reconocimiento con hechos concretos, es decir, de tu disposición ante el estudio, tu disciplina, la exigencia contigo mismo, la calidad de los resultados de tus esfuerzos, el amor por tu escuela, tus profesores, tus compañeros, tu respeto hacia el trabajo educacional de la Revolución que te confía a ti su futuro. Uno de los grandes valores de la Revolución cubana se expresa, precisamente, en su gran obra educacional. Los jóvenes deben responder con una correcta actitud ante este deber revolucionario. Por eso la Revolución no les ruega a nuestros jóvenes, a nuestros adolescentes, a nuestros niños que estudien, la Revolución se los exige, como expresara el compañero Fidel. Un principio marxista leninista y martiano de nuestra pedagogía revolucionaria, es la vinculación del estudio - trabajo que permite enseñarles a nuestros jóvenes el valor del trabajo, el respeto que éste merece con el fin de desarrollarles una conciencia de trabajadores, como demanda nuestra sociedad socialista. El trabajo constituye una de las formas fundamentales de actividad humana en la que los hombres se relacionan y participan en la solución de los problemas sociales, es por ello que en esta actividad se concreta la actividad cívica de los individuos como expresión de la participación ciudadana. El trabajo productivo en la escuela es el medio idóneo para potenciar esta tarea. En Cuba, uno de los logros más significativos de la Revolución ha sido garantizar el derecho al trabajo a todos los miembros de la sociedad sin distinción de sexo, raza o creencia religiosa, ha liberado al hombre de la enajenación que lo caracteriza en la sociedad capitalista y se eleva como una fuente de creación y de satisfacción espiritual para el bien común de todos. Otro aspecto principal en la educación de los niños y jóvenes es sensibilizarlos con el honor y el deber supremo que significa defender la Patria y el Socialismo. La formación de las nuevas generaciones es una apreciada aspiración del Estado, la familia, los educadores, las organizaciones políticas, sociales y de masas, cuya actividad constante permite que en nuestros adolescentes se desarrollen valores ideológicos y todas aquellas cualidades que les permitan ser continuadores del socialismo, entre ellas:

  • El amor al estudio y al trabajo como un derecho y un deber de los adolescentes.
  • La fidelidad y la entrega a la causa del socialismo
  • El espíritu revolucionario, que se traduce en heroísmo, sacrificio, modestia, entereza, valentía.
  • El amor y el respeto a la Patria, a sus símbolos y a sus tradiciones combativas.
  • La fidelidad al internacionalismo, a las relaciones de hermandad y cooperación con otros países, a la lucha antiimperialista, a la solidaridad con el proceso revolucionario de cualquier pueblo, a la solidaridad con América Latina y el Caribe.

La formación integral de los adolescentes, a partir de su participación en la edificación de la sociedad cubana actual sociedad, es parte esencial de la política de nuestro Estado socialista, de nuestro Partido, y en general de toda nuestra sociedad.

Actividades de continuidad

  1. Menciona las ventajas educativas que te ofrece el socialismo y explica cómo tú debes responder ante estas posibilidades.
  2. ¿Por qué es importante vincular el estudio con el trabajo? ¿Cómo se vincula en tu escuela?
  3. 3. ¿Por qué defender la Patria es un deber supremo? ¿Cómo se preparan los adolescentes para la defensa de la Patria?

Actividad adicional

Escribe un texto, donde expreses, utilizando cualquiera de las formas elocutivas estudiadas, tu contribución a la sociedad, mediante el estudio, el trabajo y la defensa de la patria socialista como tareas esenciales. Utilízalo en el debate con tus compañeros.

Contenidos esenciales a fijar por el alumno

En la participación de los adolescentes y jóvenes en la vida social hay tres tareas que son esenciales, el estudio, el trabajo y la defensa de la patria. Su participación en ellas constituye un deber y un derecho recogidos en la Ley No. 16 o Código de la niñez y la juventud, que comenzó a regir a partir del 4 de agosto de 1978. La Revolución asegura el futuro y permite el ejercicio de deberes y derechos al brindar la posibilidad de participar en todos los aspectos de la vida a los niños y jóvenes. El deber principal que tiene todo joven revolucionario es el estudio, éste le proporciona la preparación que le hará posible desempeñar cualquier tipo de responsabilidad en su actividad social. Un principio marxista leninista y martiano de nuestra pedagogía revolucionaria, es la vinculación del estudio - trabajo que permite enseñarles a nuestros jóvenes el valor del trabajo, el respeto que éste merece con el fin de desarrollarles una conciencia de trabajadores, como demanda nuestra sociedad socialista. Otro aspecto principal en la educación de los niños y jóvenes es sensibilizarlos con el honor y el deber supremo que significa defender la Patria y el Socialismo. La formación integral de los adolescentes, a partir de su participación en la edificación de la sociedad cubana actual sociedad, es parte esencial de la política de nuestro Estado socialista, de nuestro Partido, y en general de toda nuestra sociedad.

Observaciones al profesor

En este encuentro se continúan ofreciendo reflexiones sobre este tema por parte de profesores y estudiantes de la S/B César Escalante del municipio 10 de octubre en Ciudad de La Habana, mediante las siguientes interrogantes:

  1. ¿Qué importancia tiene el estudio, para ustedes? ¿Por qué la Revolución se los exige?
  2. ¿Por qué es importante vincular el estudio con el trabajo? ¿Qué actividades se desarrollan en la escuela que potencian esta tarea?
  3. ¿Por qué defender la Patria es un deber supremo? ¿Cómo se preparan nuestros jóvenes para la defensa de la Patria?

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